¡Hola de nuevo lectores! Soy Cristina, y estaba preguntándome si ya habéis conocido esos lugares que os comenté en las lecturas anteriores…Esta vez la Oficina de Turismo de Salamanca junto al Palacio de Congresos me ha hecho una guía de los sitios de interés que puedo visitar por mi cuenta, así que… ¡Allá vamos!

Salamanca tiene una gran lista de actividades para disfrutar. He estado conociendo algunos de sus espacios culturales más simbólicos y que en la visita a esta bonita ciudad no hay que dejar pasar.

El primer día fui a visitar el Museo Art Nouveau y Art Déco- Casa Lis, el cual tiene una gran exposició n de muebles, objetos de porcelana, muñecos… Creo que mi colección favorita han sido los muebles de estilo francés.

Las vidrieras como el diseño interior es magnífico, también su terraza en el patio con vistas altas de la ciudad. Aprovechando el buen tiempo me senté tranquilamente a tomar un café… se está muy a gusto.

En el interior no se pueden sacar fotos, pero… ¡aquí os dejo una foto de su terraza para que os entren ganas de ir!

Después de haber estado ojeando su propia tienda, he visitado la Logia Masónica, un museo que cuenta los orígenes e historia de la Guerra Civil española. Culturalmente, es muy interesante, sobre todo para los aficionados a la historia.

 


A unos pocos minutos del museo se encuentra el huerto de Calisto y Melibea, muy conocido en la ciudad. El jardín está lleno de árboles y
flores preciosas y sus vistas sirven de mirador.

Si te giras hacia el lado de la entrada tienes unas vistas estupendas de la catedral.

Es un sitio perfecto para pasar una tarde y estar en paz.

Siguiendo con el paseo mañanero, el Palacio de Monterrey, a 5 min de la Plaza Mayor permite un recorrido guiado a algunas de sus zonas interiores, debido a que actualmente es propiedad y residencia de la Casa Ducal de Alba.

En sus torres hay unas vistas donde observar perfectamente el largo de la Calle de la Compañía y las torres de la catedral al fondo.

El museo Monumento Salmanticae, cuenta la evolución de la ciudad de Salamanca, una buena visita si se quiere conocer el proceso por el que antaño la ciudad ha sufrido transformaciones por cambios necesarios, guerras, etc. Tiene una maqueta muy original de Salamanca y en ella algunas luces de colores van señalando las zonas que se están explicando.

Antes de seguir con el itinerario he estado descansando en la terraza tan agradable del Parque de los Jesuitas mientras tomaba algo para ir a la siguiente parada que ha sido mi favorita: el museo de arte contemporáneo, Domus Artium 2002 tiene unas pinturas y esculturas muy originales.

La amplitud del espacio se decora perfectamente con esas pinceladas abstractas llenas de color. Hay varias salas con distintas exposiciones y proyecciones que cuentan distintas historias. Su contenido inusual hace que parezca uno de los m s originales y peculiares, abriendo la imaginación a quienes lo visiten.

 

Una buena opción para aprovechar la luz del mediodía es subir a las Torres de la Clerecía, Scala Coeli, donde se aprecian unas vistas increíbles de toda la ciudad. En la parte más alta se encuentra el campanario, “El techo del cielo” llamado así por el deseo de estar lo más cerca posible.

Seguiremos vagando entre torres y altura porque nos dirigimos hacia la recomendación favorita de casi todos los salmantinos, que es subir a las torres de la catedral, lo que se conoce como Ieronimus.

¡Hay que mentalizarse para cansarse un poco de la cantidad de escaleras que hay que subir…! En las pasarelas de su interior, se observa el gran retablo y la imponencia de la arquitectura y decoración. Personalmente, me encantó sentir tanta altitud en el interior de una catedral. Cuando acabamos de subir las escaleras y llegamos a las torres, hay pasarelas entre ellas y la sensación es increíble, acompañada de las vistas, claramente.

Literalmente estás caminando entre la fachada de las torres, viendo como unas sobresalen por encima de ti. Unos minutos más tarde, apoyada en una de las barandillas, vi de repente una cigüeña al lado de su nido. Estaba enfrente de mí, y recordé las gaviotas de mi bonita ciudad de Gijón.

Sin duda, esa visita es para repetir y puedo decir que Salamanca me ha enamorado más… aunque si tienes miedo a las alturas…¡piénsalo un poco!