¡Hola! Soy Cristina, y hoy os voy a hablar de un nuevo itinerario. ¿Tienes ganas de ponerte las zapatillas y coger la cámara? ¡Hoy descubriremos juntos muchos más sitios!
Me dirijo a la Plaza Mayor, que será el lugar de encuentro del paseo turístico ¨Vía de la Plata ̈, e iniciando la ruta el guía nos comenta algún detalle histórico de ella.

 

Nos adentramos en la calle de la Rúa, una calle que era el eje principal del comercio salmantino y el principal espacio de comunicación, prolongada desde la calle Jesús hasta la plaza Anaya, dónde se vendían productos muy variados como telas, joyas, especias…

Actualmente está muy transitada y en ella hay pequeñas tiendas gastronómicas con los productos tradicionales y locales, ya sea el hornazo, jamón, farinato, rosquillas de Ledesma…, restaurantes con terrazas, y algunas otras tiendas con productos turísticos o comerciales. Yo suelo pasar a menudo porque me cae de paso al Palacio de Congresos de Salamanca, donde estoy pasando unos meses de prácticas como estudiante de agencia de viajes.

 

Seguimos el paseo y nos paramos ante la Casa de las Conchas, un edificio que para mi gusto es de los más originales, de estilo gótico tardío, mudéjar y renacentista. Cuenta con más de 300 conchas. Se dice que tiene esa estética por pertenecer los Maldonado a la Orden de Santiago o por una muestra de amor de Don Rodrigo a su esposa Juana cuya familia tenía como símbolo nobiliario la concha.

Casa de las Conchas con las Torres de la Clerecía al fondo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A continuación vamos a observar el monumento más impactante de Salamanca por su grandiosidad, la Catedral. Su decoración y luz al igual que la Plaza Mayor es increíble de admirar. Las palomas y las cigüeñas revolotean en lo alto de las torres… privilegiadas atendiendo las vistas de la bonita ciudad.

 

A continuación de haber visitado estos monumentos por el centro histórico, nos dirigimos al Puente Romano, sobre el río Tormes. Es uno de los mejores conservados de la Vía de la Plata.

A su inicio vemos la estatua del Verraco Ibérico que dejaron los vettones, un pueblo prerromano dedicado a la ganadería, y que han dejado más toros repartidos por toda la provincia.

Verraco Ibérico

 

 

 

 

Cuándo cruzamos el puente llegamos a la Iglesia de Santísima Trinidad del Arrabal, únicamente vista por fuera y
desde dónde se realiza la salida de la procesión en Semana Santa, que según comentan los charros, es un
acontecimiento cultural increíble.

 

 

Esta visita nos ha hecho caminar bastante… te recomiendo probar el jamón de Guijuelo que también lo tienen en bocadillo. Es de la gastronomía local de Salamanca (una buena excusa para coger fuerzas, y además se encuentra fácilmente en muchas de las tiendas que hay por el centro), así que ya sabes, después de coger energía…¡a patear!